19 octubre 2007

De ida y vuelta con sus alas


El amor viene en épocas extrañas.


Octubre no me parece un tiempo para reanudar su juego conmigo.


Pero lo hizo de nuevo.


Me consterno con besos inesperados, me tendio sus brazos, se mostro con tiernas palabras y se coloco alividamente por mi pecho.
Danzo un día y otro, uno más... con mi cintura. Volo, volo y volo por mi cabeza y descubrio mis pies para ponerlos a dar pasos en la oscuridad de mi mente.
Se alojo en mi sangre y la hizo burbujear con la fantasía.
Me intoxico con un aroma ya conocido en mi nariz. Me perturbo el tacto, pues sólo busco una piel.
Mi mente dice: alerta, cuidado. Pero mi ser pide dejarme elevar con sus alas.
Finalmente, ya sé donde va a terminar si se va pronto. Finalmente, conozco me llevará a la locura si continua.
Para las épocas extrañas del amor, octubre es bueno. Otros lo vislumbran en febrero, se dicen cursis.
Pero en mí, se aloja en los momentos inesperados. En los que me ataca febrilmente cuando no busco nada.
De ida y vuelta con sus alas en octubre.
Entraré por ti al aeropuerto de los sentidos por verlo planear... una vez más.

No hay comentarios.: